Padre José de Anchieta (1534-1597)
Da ressurreição
|O mãe sempre virgem|, ó virgem fecunda,
com novos prazeres cantamos o "Ave !"
com que quis fechar-se, no vosso conclave,
o Verbo do Padre, pessoa segunda.
De novo, senhora, receba vossa alma
o "Ave !" segundo, com nova alegria,
pois o que foi morto, com grand'alegria,
a morte vencida, ressurge com palma.
As chagas cruentas das mãos delicadas
vêm mais rubicundas que tôdas as rosas,
para que por elas se tornem formosas
as almas que foram da culpa afeadas.
|Ó madre de vida|, pois tendes tal dia,
fazei-nos dar viela, que mortos jazemos,
e livres da morte, com Iesu tornemos
em viela de graça, com tôda alegria.
ANCHIETA, José de. “Da ressurreição”. In: Poesias: manuscrito do século XVI, em português, castelhano, latim e tupi. Transcrições, trad. e notas M. de L. de Paula Martins. São Paulo: Comissão do IV Centenário da Cidade, 1954. p. 398.
Cantiga por sem ventura a Nossa Senhora
Mãe de Deus muito formosa,
conforta-nos
na nossa morte,
fazendo manso o teu filho
e compassivo ;
defende-nos,
salva a nossa alma.
Vem, e por nós
ora a teu filho,
para que, sem demora,
repelindo as tentações,
afastemo-nos do mal,
aborrecendo-o,
maldizendo-lhe a impiedade.
Amando a tua virtude,
renunciamos ao vício,
e em ti vevemos,
aspirando ao teu olhar,
buscando-te,
imitando-te,
trazendo-te no coração.
Ó tu que és compassiva,
suplicamos em uníssono,
vem, e teu favor
concede-nos,
amando-nos,
inspirando-nos,
iluminado o nosso espírito
Faze para nós beuiguo
Jesus, teu filho formoso.
E que nos a alma, crente
muito o ame
e proclame
eternamente,
com êle te glorificando
ANCHIETA, José de. “Cantiga por sem ventura a Nossa Senhora”. In: Poesias: manuscrito do século XVI, em português, castelhano, latim e tupi. Transcrições, trad. e notas M. de L. de Paula Martins. São Paulo: Comissão do IV Centenário da Cidade, 1954. p.554-555.
De uita christi
Pues venís a rescatarnos,
buen Señor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Descendisteis, a salvarnos,
de las alturas del cielo,
y tomasteis, sin receio,
carne con que rescatarnos.
Pues quisisteis tanto amarnos,
buen Señor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
En la Virgen, siendo Dios,
os queréis hombre hacer,
para los hombres volver
dioses, unidos con vos.
Pues queréis a vos atarnos
con amor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Nacisteis sin corrupción,
de vuestra bendita madre,
para que nos tome el Padre,
por hijos de bendición.
Pues quisisteis procurarnos
tal honor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Quisisteis, circuncidado,
vuestra carne lastimar,
para en nosotros cortar
el deleite del pecado.
Pues queréis en esto
darnos tal favor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Descubristeis a los Reyes
vuestra suma deidad,
porque la gentilidad
se sujete a vuestras
leyes. Pues a vos queréis
llevarnos, redentor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
En el templo os presentasteis,
y al juez, con tal presente, los
ojos, profundamente,
del justo furor cegasteis.
Pues así queréis
quitarnos el temor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
A Egipto vais huyenclo,
porque vuestra fe y
amor
su divina luz y ardor
vaya luego
descubriendo. Pues
queréis así alúmbrenos
resplandor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Vuestra madre muy querida
os perdió en Jerusalén,
porque halléis i oh, sumo
bien ! la oveja que era
perdida.
Pues así queréis
buscarnos, buen pastor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
A José, con vuestra madre,
fuisteis siempre muy
sujeto, porque, por vuestro
respeto, sirvamos a
vuestro Padre.
Pues queréis ejemplo
darnos, servidor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Sin mancha de algún pecado,
os quisisteis bautizar,
para después se limpiar
las mancillas del ganado.
Pues así queréis
mudarnos la color,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
En el desierto ayunáis
entre fieras, muy contento,
porque quedéis más
hambriento, para que nos
engulláis.
Pues así queréis
tragarnos, tragador,
no dejéis al pecador
maltratamos.
Predicasteis tal doctrina,
con que todo pecador
llegue, con temor y amor,
a ver la cara divina.
Pues quisisteis
enseñarnos, buen
doctor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Para que siempre os amemos,
muy grande amor nos
tuvisteis, y vuestro cuerpo nos
disteis, que a cada día
comemos.
Pues queréis de vos
hartarnos con dulzor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Ante el sumo Padre orasteis,
entrando en vuestra pasión, y
con gran tribulación,
copiosa sangre sudasteis.
Pues oráis por
ayudarnos, 3con
ardor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
A Anás y Caifás atado,
os presentan los
sayones.
Ellos os dan bofetones,
y de Pedro sois negado.
Pues tal sufrís por
librarnos, sin rencor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Herodes burla de vos,
con ropa blanca
vestido,
y por bobo sois tenido,
no por hombre, ni por
Dios. Pues asi queréis
mostrarnos lo mejor,
no dejéis al pecador
maltratrarnos.
Vuestra divina persona
con azotes es rasgada,
y en vuestra cabeza,
trenzada de espinos, una
corona.
Pues quisisteis coronaros
con tal flor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Vuestros azotes y espinas,
que vuestros miembros
rasgaron, todas las culpas
pagaron,
de nuestras almas
mezquinas. Pues así
queréis pagarnos nuestro
error,
no dejéis al pecador·
maltratarnos.
AI Calvaria camináis,
con la cruz pesada a
cuestas. Estas son las
tristes fiestas. que en el
pecador halláis. Pues
carga queréis echarnos
la menor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Pies y manos, en la cruz,
os enclavan cruelmente, y
morís, siendo inocente,
por mis culpas, i buen
Jesús ! Pues queréis así
enclavarnos con temor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Pedís agua, y danos hiel.
Mas con la sed, que
sentís, de salvarnos,
recibís
este jarabe cruel.
Pues bebéis, por
adulzarnos, amargor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Vuestra madre consoláis,
por sus hijos nos dejando,
y al Padre vuestra alma
dando, con gran dolor
expiráis. Pues pasáis, por
aliviarnos, tal dolor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
La carne de vuestro lado,
con cruel lanza es abierta,
y dei cielo abrís la puerta
cerrada por el pecado.
Pues queréis aliá
ensalzarnos, con loor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Vuestra sangre preciosa
disteis por nuestro
rescate y con muerte
disteis mate
a la sierpe ponzoñosa.
Pues derramáis, por
sanarnos, tal licor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
La sentencia estaba dada,
contra nosotros, de
muerte, mas por vos,
benigno y fuerte, con
clemencia fué mudada. Y
pues quisisteis juzgarnos
sin furor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Las injurias, que pasasteis,
a nosostros fueron gloria,
y ganásteisnos victoria,
cuando vencido
quedasteis. Pues
sufristeis, por honrarnos,
deshonor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Cuando la muerte abrazasteis
de la temerosa cruz,
luego al punto, buen
Jesús, a la vida nos
tornasteis.
Pues quisisteis tanto
amarnos, amador,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Llevan a la sepultura
vuestro cuerpo
embalsamado, y con él
queda enterrado
nuestro mal y desventura.
Pues así queréis tirarnos
lo peor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Resucita, al tercer día,
vuestro cuerpo ya inmortal,
y dais vida al desleal,
que la culpa muerto había.
Pues queréis resucitarnos,
vencedor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Sobre el cielo levantasteis
vuestra santa humanidad,
y nuestra cautividad
cautiva con vos llevasteis.
Pues con vos queréis
sentarnos, gran Señor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Con las lenguas, que enviasteis
dei cielo, como de fuego,
disteis lumbre al mundo
ciego, y la gracia
confirmasteis.
Pues quisisteis enviarnos
tal calor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
Volveréis, juez muy fuerte,
y daréis, por despedida,
al bueno, sin muerte vida,
al maio, muerte sin muerte.
Para del todo librarnos
del furor,
no dejéis al pecador
maltratarnos.
ANCHIETA, José de. “De uita christi”. In: Poesias: manuscrito do século XVI, em português, castelhano, latim e tupi. Transcrições, trad. e notas M. de L. de Paula Martins. São Paulo: Comissão do IV Centenário da Cidade, 1954. p.425-431.
Dia assunção, quando levaram sua imagem a Reritiba
Anjo, no caminho - Vem, Virgem Maria,
mãe de Deus, visitar esta aldeia
e expulsar dela o demônio.
Oxalá, por teu amor,
ela se santifique !
Afasta as enfermidades
-febres, disenterias,
as corrupções e a tosse-
para que seus habitantes
creiam em Deus, teu filho.
Diabo - Não, vens debalde
afastar-me da aldeia.
Todos, na taba,
gostam de mim
e conservar-me-ão.
Retoma teu caminho ;
eu não consentirei que entres.
Como êstes índios da serra,
aqui estou em minha casa
e não simpatizam contigo …
Anjo - Que absurdo estás dizendo !
Os habitantes da serra
amam a Nosso Senhor.
Vai, cai tu no fogo !
Anjo custódio da aldeia,
dela expulsa-te-ei.
Entrará agora a mãe de Deus.
Cuidado ! Vou atacar-te
Diabo -Pobre de mim
|A mãe de Deus| libertou
a terra que era minha .. .
Virgem é minha inimiga !
Fala com seus companheiros:
Diabos - Vamos fugir da aldeia
antes que nos expulsem dela !
-Eia ! Vamos depressa
longe os pecados levar . ..
II - Seis selvagens que dançam os machatins:
1° -Vivemos como selvagens,
somos filhos da floresta.
Viemos saudar-te,
renunciamos aos vícios.
2º- Quem dera te acompanhássemos,
entrando no reino de Deus !
Vem ensinar-nos
a seguir tuas leis.
3°-Do meio da mata
venho, para assistir à tua
recepção. Vem, converte-me
à tua virtude.
4° -Hoje, em homenagem à tua visita
repudiarei meus defeitos. '
Aproximo-me do verdadeiro
Deus. Venerarei suas palavras
…
5°-Aqui estou à tua frente
- eu, que era um rebelde!
Vem abrigar-me
em tua virtude!
6° -Deixei a floresta
em tua honra .
Ama-me muito,
livra-me de todo o mal.
Dançam, dois e, em presença dos do serlão, dizem :
1° vivendo na serra,
não sei muita coisa.. .
Danço aqui
à moda dos meus.
Eu já conheço Deus,
teu filho, Senhora.
Assim, agora,
detesto a maldade.
2° - Aqui está a minha gente
que morava em Maratauã.
Conhecendo o teu nome,
invoca-o continuamente.
Estamos aflitos
com a moléstia do padre.
Vem, mãe de Deus,
saná-lá depressa !
III
Anjo -Eis-me aqui para ajudar-te.
A mandado do Senhor,
venho guardar a tua alma,
para que, morte embora o teu corpo,
suba tua alma ao seu reino.
Por tua fé em Jesus,
tu suportaste flechas.
Vem ser feliz, agora,
no reino dos anjos !
Chama-te “São Sebastião”.
Jesus te santificou.
Fêz-te glorioso o nome,
a ti, que crivaram de setas.
Êstes habitantes de aldeia
estão fazendo festa em tua
honra, visitando a igreja,
assim êste dia
tornando sagrado.
De agora em diante,
vem sempre visitar a aldeia,
para, do mal,
proteger seus habitantes .
Faze que todos os homens
observem as leis de Deus.
Que mulheres , velhas,
crianças, afastem os
pecados
desta aldeia formosa.
ANCHIETA, José de. “Dia da assunção, quando levaram sua imagem a reritiba”. In: Poesias: manuscrito do século XVI, em português, castelhano, latim e tupi. Transcrições, trad. e notas M. de L. de Paula Martins. São Paulo: Comissão do IV Centenário da Cidade, 1954. p. 567-572.
Um pecador à virgem parida
El que viene
es el rey, que todo tiene
en su mano,
vestido de cuerpo humano
siendo Dios,
nacido todo de vos,
todo de Dios soberano.
Quién pensó
que el Padre, que os creó,
hijo fuese ?
y de vos, Virgen, naciese
Dios y hombre,
teniendo "Jesús" por nombre,
y salud al mundo diese?
La culpa tiene tomado
poderío sobre nos,
y, como bestia feroz,
tiene ya fuera lanzado
de las ánimas a Dios.
i |Oh Virgen madre!| sin vos,
el mundo no se sostiene.
Porque el pecador no pene,
el mismo, que es sumo Dios,
ese mismo, es el que viene.
Viene, vencido de amor,
a ser capitán y guía
de mí, ciego pecador,
y pagar, como deudor,
la pena, que yo debía.
Suplicadle, madre pía,
que mi alma no condene,
pues ése, señora mía,
que a vuestros pechos se cría,
es el rey, que todo tiene.
Tiene todo en su poder, y,
porque el hombre
despierte, amenázalo con
muerte,
y haciéndose temer,
las almas a sí convierte.
En su mano está mi suerte
- no sé si de enfermo o
sano. Porque yo no corra
en vano, suplicadle, mujer
fuerte, me tenga siempre
en su mano.
En su mano poderosa
puse yo mi voluntad,
dejando la vanidad,
y, con libertad danosa,
me henchía de fealdad.
No le falta piedad
para henchir de gracia al
vano, pues su suma
majestad
viene, con suma
humildad, vestido de
cuerpo humano.
Es humano y todo bueno.
Su clemencia nunca
cansa. Yo me hice de él
ajeno, él, ele
mansedumbre lleno, me
convida a confianza.
Como no tendré esperanza
que me guardaréis, los
dos, pues tomó dentro de
vos verdadera semejanza
y ser de hombre, siendo Dios ?
Dios sumo, que ser os dió,
como verdadero padre,
tanto de vos se pagó,
que también os
concedió ser su
verdadera madre.
Como sólo de Dios Padre
es nacido, encuanto Dios,
para que tal honra os
cuadre, sóla a vos tomó
por madre, nacido todo
de vos.
Vos sois madre de pureza,
yo de vicios combatido,
porque no sea vencido,
alcanzadme fortaleza
dei hijo, que habéis parido.
Pues amor lo ha somitido
a vuestra materna mano,
por mí, que soy vil
gusano, siendo ab
aeterno nacido
todo de Dios soberano,
en vos todo se encerró
quien no cabe en lo
creado, i tan pequeñito
tornado,
que puedo comerlo yo
todo entero, de un bocado !
Todo esto fué causado
del amor, que lo venció,
del cual tan preso quedó,
que nunca será librado.
Tal misterio, quién pensó ?
Este amor, que tuvo a todos,
en vos, Virgen singular,
lo quiso todo emplear,
por tan inefables modos,
que el cielo hacen pasmar.
El cual, con dulce cantar,
loa a Dios, que en vos
moró, y aunque os ame
sin cesar,
muy menos os puede
amar que el Padre, que
os creó.
De David, vuestro buen padre,
dijo Dios que halló un varón
conforme a su corazón.
Mas a vos, os llama
"madre", con suprema
perfección.
Esta suma bendición
hizo él que en vos
cupiese, y el Verbo,
que no tenese que
cruento, su corazón
también vuestro hijo
fuese.
Vuestra vida angelical
nos fué principio de
vida, que por Eva fué
perdida, cuando, por
culpa mortal, fué la
muerte introducida.
Porque ésta sea vencida,
hizo Dios que en nos
viviese humildad, que
constriñese encarnar la
misma vida, y de vos,
Virgen, naciese.
Quién no se dará de todo
a serviros, Virgen pura,
cuya gracia y hermosura
sobra, por muy alto
modo, toda a pura
criatura?
i Ojalá vuestra figura, i
oh María, dulce nombre !
renueve en mí la pintura,
que borró mi vida oscura,
ofendiendo a Dios y
ANCHIETA, José de. “Um pecador à virgem parida”. In: Poesias: manuscrito do século XVI, em português, castelhano, latim e tupi. Transcrições, trad. e notas M. de L. de Paula Martins. São Paulo: Comissão do IV Centenário da Cidade, 1954. p.494-498.
Projeto de Pesquisa: Tradição e ruptura na poesia de senhor de engenho: imagens da mulher (FALE/ILC/UFPA)
Coordenadora: Profa. Dra. Angela Teodoro Grillo
Bolsista: Fabrícia Paraíso de Araújo (PIBIC/ UFPA)